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#8M Equidad, justicia y respeto, temas pendientes en la agenda de género

Reporteras: Adda Avendaño y Rocío Castañeda / Fotógrafo: Israel Vera - 17 / 03 / 2026
#8M Equidad, justicia y respeto, temas pendientes en la agenda de género

A más de un siglo de haber surgido el movimiento feminista se han logrado avances significativos, pero quedan temas pendientes

En la actualidad, el reconocimiento de los derechos económicos, políticos y sociales de mujeres y niñas forma parte de la discusión internacional sobre los derechos humanos, sin embargo, especialistas de la Red de Género del Instituto Politécnico Nacional coinciden en afirmar que, pese a estos logros, la equidad plena aún está lejos de alcanzarse.

A nivel global persisten profundas desigualdades, señalan especialistas. Las mujeres continúan enfrentando mayores niveles de pobreza, menor representación política y una carga desproporcionada de trabajo doméstico y de cuidados. Esta diferencia en la distribución del trabajo no remunerado también incide en la dependencia económica y en la vulnerabilidad frente a distintas formas de violencia en los espacios físicos, digitales y políticos.

Se ha luchado por derechos humanos como la salud sexual y reproductiva, por el derecho al voto, el acceso a la educación y la participación política, pero es necesario saber que nadie les ha regalado esos derechos a las mujeres, todos han sido conquistas y resultado de batallas incansables de las mismas mujeres, quienes se han atrevido a soñar con un mundo de igualdad y respeto, por eso aún falta mucho por realizar.

Manifestaciones 8M

De acuerdo con María del Rocío Echeverría González, coordinadora de la Red de Género del Centro de Investigaciones Económicas, Administrativas y Sociales (Ciecas), las movilizaciones por el Día Internacional de la Mujer, realizadas el 8 de marzo, se han consolidado como un espacio para visibilizar problemáticas vigentes como la brecha salarial, el acoso en ámbitos laborales y educativos, el aborto, así como la violencia de género y los feminicidios.

En México, alertó que según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), 10 mujeres son asesinadas a diario y en la mayoría de los casos no hay justicia. También existen miles de casos de maltrato y violación de niñas, que muchas veces no son resueltos o no se les da la relevancia debida.

Las marchas pueden tener esta doble lectura, señaló, por un lado, el que las mujeres buscan visibilizar mediante sus manifestaciones corporales el reclamo por todas estas demandas que han provocado injusticias, resentimientos, coraje y angustias, y por el otro, estas expresiones representan una acción política y social que busca justicia, igualdad y la construcción de una sociedad más incluyente.

“Y entonces este espacio público se convierte en una acción social y en una acción política donde ellas encuentran un reconocimiento, se empoderan, pero también es un escenario que va en búsqueda de dibujar la emancipación, la justicia social y la igualdad”, indicó.

Como decía el sociólogo francés Henri Lefebvre, añadió, tomar este espacio público también es el derecho a habitar la ciudad, como una acción política importante, que empodera a la mujer, y que deja a la vista que todavía hay muchos temas pendientes en la agenda de género.

Continúa la violencia

La colaboradora de la Subdirección de Transversalidad Institucional de la Unidad Politécnica de Gestión con Perspectiva de Género (UPGPG), Itzel Calderón Esquivel, alertó que una deuda histórica con las mujeres es la violencia presente en los espacios físicos, políticos y digitales.

“La violencia nos acecha en todos lados, en la vida pública, en el ámbito laboral, personal, familiar, de pareja y con amistades. Además en los espacios digitales, actualmente con la Inteligencia Artificial, la modificación o la generación de imágenes sin consentimiento, o compartir, reproducir o difundir también contenido sexual íntimo, es algo que persiste”, advirtió.

Aunque las mujeres han llegado a espacios de liderazgo, también viven violencia política. En nuestra sociedad, observó, continúan los discursos misóginos, de odio y las prácticas sexistas derivadas de la cultura patriarcal que dictan que ellas no merecen estar en determinado espacio, y cuando lo alcanzan, se les considera como intrusas y se les acusa de no tener la capacidad para dichas posiciones.

Lo mismo sucede en los campos científicos y, sobre todo, tecnológicos, donde también son minimizadas; además, sus remuneraciones suelen ser menores a las de los hombres.

Existen sacrificios y disyuntivas La coordinadora de la Red de Género de la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura (ESIA), Unidad Ticomán, Alejandra Aguilar Vizarretea, refirió que otro de los pendientes de la agenda de género es el tema de los cuidados porque finalmente las mujeres tenemos esa doble función de salir a un ámbito laboral, pero también se nos asigna el rol de cuidados de los hijos, de los enfermos y de los ancianos, además de las labores domésticas.

En el marco del Día Internacional de la Mujer, narró, una ingeniera petrolera, egresada del Instituto Politécnico Nacional (IPN), relató en una charla que las mujeres siempre tienen que hacer algún sacrificio personal para avanzar en su trayectoria laboral.

“La ingeniera petrolera compartió que en algún momento y como parte de su empleo tuvo que trasladarse por un año a Tabasco y dejó a su hijo de un año al cuidado de su madre, quien, a pesar de apoyarla en todo momento, sintió que lo abandonó y, con lágrimas en los ojos, dijo sentirse muy culpable porque se perdió una etapa muy importante de la vida de su hijo”, recordó.

Aguilar Vizarretea planteó la necesidad de trabajar este indicador de cuidados, porque las mujeres tenemos esa doble labor, que es compleja, y a veces nos lleva precisamente a sufrir mayormente este tipo de sacrificios o disyuntivas, que nos permiten hacernos visibles y posicionarnos profesionalmente en un lugar por el que también luchamos.

Persisten las estructuras hegemónicas Si queremos transitar hacia una sociedad más justa, coincidieron las integrantes de la Red de Género del IPN, es necesario empezar por analizar las estructuras de poder que reproducen los patrones patriarcales y que impactan en las mujeres, particularmente en las afrodescendientes, campesinas, aquéllas con capacitismo (violencia o formas de discriminación contra personas con discapacidad), las mujeres con neurodivergencias, trans y comunidad LGBTIQ+ que enfrentan vulneración de derechos.

“Son los sectores indígenas, marginados y pobres, además de las infancias y las personas adultas mayores, donde las mujeres no tienen los elementos para alzar la voz, para defenderse. Hace mucha falta la asesoría psicológica, la asesoría legal, el acompañamiento a estas mujeres, esa es una deuda enorme que tenemos con ellas”, aseguró María del Rocío Echeverría.

#8M Equidad, justicia y respeto, temas pendientes en la agenda de género
#8M Equidad, justicia y respeto, temas pendientes en la agenda de género

Dentro de los retos para enfrentar estas barreras, es necesaria la orientación, la canalización, la importancia de informar a todos los sectores de la sociedad e impulsar el cambio de estructuras e ideas, que incluso provienen desde el seno familiar, que impiden a las mujeres avanzar en temas educativos, profesionales, políticos, científicos y tecnológicos.

“Necesitamos despertar una conciencia crítica de género, en nuestra sociedad debemos movilizarnos, tejer alianzas, elegir la sororidad (afecto y solidaridad entre mujeres) y cuestionar las prácticas y discursos misóginos. La sororidad y la alianza entre nosotras nos ayudan, nos sanan y son un soporte para la obtención de derechos humanos”, aseveró Itzel Calderón.

Dato de interés: En México las mujeres dedican en promedio 62 horas semanales a labores del hogar, mientras que los hombres destinan alrededor de 26: María del Rocío Echeverría González

No están solas

Uno de los logros más importantes en nuestro país es la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencias, que reconoce los tipos y modalidades de la violencia, que van desde la simbólica, psicológica, patrimonial, económica y física.

“A veces creemos que estamos solas en la lucha y cuando volteamos a ver a mi compañera, a mi hermana, a la tía o a la mamá, nos damos cuenta que somos todas, que en algún momento hemos sido trastocadas en ese sentido, de una violencia desde muy simbólica que casi no se ve, pero que a veces decidimos o nos quedamos calladas por miedo a que no nos crean”, apuntó Alejandra Aguilar.

Las especialistas coincidieron que, dentro del tema de cultura de denuncia, existe la vergüenza y el temor a ser sujeta de represalias y señalamientos, e incluso en el ámbito jurídico todavía hay casos donde las mujeres son revictimizadas.

En el Politécnico, la UPGPG cuenta con coordinaciones de la Red de Género en cada escuela, centro y unidad académica, para brindar el apoyo y acompañamiento en casos de denuncias ante cualquier tipo de violencia.

Tenemos el derecho de levantar la voz, porque si no lo hacemos, la violencia seguirá sucediendo con otras mujeres y tenemos que empezar a blindarnos y decir: Aquí somos todas, destacaron las representantes de la Red de Género.

La lucha sigue Alejandra Aguilar, Itzel Calderón y María del Rocío Echeverría convocaron a la comunidad politécnica femenina a no declinar en sus sueños, que sigan en pie de lucha a pesar de lo adverso y que siempre busquen redes de apoyo en cada uno de sus entornos y demostrar que cada una, desde su trinchera, puede aportar elementos para el cambio.

Para seguir en la lucha, es necesario trabajar con sentido crítico y analizar las actividades que no funcionan y qué acciones de cambio se pueden implementar.

Concluyeron que hay logros importantes, pero no hay que darlos por sentado; se debe seguir trabajando y además de pensar sólo en términos estadísticos, tienen que valorarse aspectos cualitativos y humanos que son más propensos a procesos de cambio.