En esta semana se conmemoró la hazaña del astronauta ruso Yuri Gagarin, el primer ser humano en viajar al espacio exterior.
Un cosmonauta ruso a bordo de la Estación Espacial Internacional (EEI) sufre un accidente que le provoca una lesión pulmonar grave. Su estado le impide regresar a la Tierra, por lo que requiere una cirugía urgente en el espacio. Ante esta situación extraordinaria, la Agencia Espacial Rusa (Roscosmos) convoca a cirujanos toráxicos para someterse a un exigente proceso de selección y entrenamiento con el objetivo de elegir quién realizará la intervención en condiciones extremas.
Con la proyección de la película “Desafío Espacial” fue clausurada la Semana de la Cosmonáutica, organizada por la Secretaría de Investigación y Posgrado (SIP), a través de la Dirección de Difusión de Ciencia y Tecnología (DDiCyT) del IPN, la cual coordinó talleres y conferencias para celebrar el 75 aniversario del primer vuelo tripulado al espacio por parte del astronauta Yuri Gagarin.
Previo a la proyección de la película, primer largometraje de ficción rodado parcialmente en la EEI, la secretaria de Investigación y Posgrado del IPN, Martha Leticia Vázquez González, indicó que la Semana de la Cosmonáutica nos invitó a mirar hacia el cielo, pero también hacia aquello que la humanidad es capaz de construir cuando se encuentran las vías de colaboración y la voluntad para desarrollar una idea.
“Cada 12 de abril celebramos el Día Mundial de la Cosmonáutica en memoria del primer vuelo al espacio realizado por Yuri Gagarin. Aquel momento cambió la historia, no sólo porque un ser humano salió de la Tierra, sino porque desde entonces comprendimos que los límites del mundo conocido se podrían expandir, en lo que hoy llamamos investigación de frontera”, resaltó.
Con presencia del Embajador de Rusia en México, Nikoláy V. Sofínskiy, Martha Leticia Vázquez añadió que entonces no se contaba con el desarrollo tecnológico que hoy tenemos, pero sí con la certeza de que avanzar hacia lo desconocido expandiría el conocimiento humano al elegir rutas que nadie había trazado. Este impulso no sólo transformó la ciencia sino también la manera en la que la humanidad se narra a sí misma, como sucede con esta película que logró filmar a civiles en el espacio, para crear la primera obra de ficción realizada fuera del planeta.
En este contexto, abundó, el Instituto Politécnico Nacional, con 90 años de historia, apuesta por la exploración de las fronteras del conocimiento, como se hace en nuestro Centro de Desarrollo Aeroespacial (CDA) el cual impulsa productos estratégicos para el país, entre ellos, la constelación satelital Ixtli, una iniciativa nacional que fortalecerá nuestras capacidades científicas y tecnológicas en materia espacial.
Acompañada por el titular de la DDiCyT, Edmundo Omar Matamoros Hernández, y la alcaldesa de Azcapotzalco, Nancy Marlene Núñez Reséndiz, Vázquez González agradeció la presencia de la representación diplomática de la Federación de Rusia, cuya historia científica y espacial, añadió, ocupó un lugar relevante en la memoria de la humanidad.
“Esta semana de la cosmonáutica nos recuerda algo esencial: Toda gran transformación comenzó alguna vez como una hipótesis, y cuando la ciencia y la imaginación trabajan juntas, incluso las estrellas dejan de parecer lejanas”, señaló.
En el Museo Tezozómoc, de la DDiCyT, el Embajador de Rusia en México, Nikoláy V. Sofínskiy, aseguró que en Rusia la imagen de Yuri Gagarin es sagrada, porque más que un logro científico, esta primera exploración espacial es un símbolo de valentía, esperanza y de la capacidad del ser humano para superar lo imposible.
“Su sonrisa, su humildad y su coraje lo convirtieron una figura admirada a nivel global, por lo que su memoria vive en todos los rincones del planeta”, afirmó Sofínskiy.
Acompañado por su esposa y por la agregada cultural rusa Alexandra Bekreneva, explicó que todo el trabajo de filmación de la película fue realizado solamente por Klim Shipenko, quien asumió los roles de camarógrafo, maquillista y director artístico, para lo cual tuvo que someterse a un riguroso entrenamiento, por lo que ahora se dice listo para realizar otro filme en la Luna o en Marte.