Arturo Reyes Sandoval destaca la aportación del CIC en su 30 aniversario en torno a la revolución digital
El Director General del Instituto Politécnico Nacional (IPN), Arturo Reyes Sandoval, encabezó la ceremonia por el 30 aniversario del Centro de Investigación en Computación (CIC) y destacó que esta unidad ha trascendido su relevancia académica para convertirse en un símbolo de innovación y de tecnología de punta en nuestro país.
Actualmente el CIC cuenta con 47 profesores que pertenecen al Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII), imparte seis programas de posgrado: tres maestrías y tres doctorados. Mil 392 personas se han graduado del centro, de las cuales, 282 lo hicieron en el Doctorado en Ciencias de la Computación, 734 en la Maestría en Ciencias de la Computación y 373 en la Maestría en Ciencias en Ingeniería de Cómputo.
Al evento asistieron los exdirectores del Politécnico, Diódoro Guerra Rodríguez y José Enrique Villa Rivera, además del director fundador del CIC, Adolfo Guzmán Arenas.
“El CIC es heredero de importantes esfuerzos para que México dejara de ser un mero espectador en la revolución digital y se sumara al avance de la computación. A través del Politécnico nuestro país entendió temprano que la computación era el nuevo lenguaje del desarrollo de la humanidad”, dijo Reyes Sandoval ante estudiantes, docentes y personal administrativo del centro.
El director general del IPN agregó que el CIC ha entendido que el conocimiento y la ciencia son verdaderamente transformadores cuando llegan a la industria, se convierten en patentes y resuelven un problema en la clínica, el campo o la administración pública; por ello, su visión no se detiene en la gestión del conocimiento, se materializa en propuestas para enfrentar la dependencia tecnológica y encontrar soluciones.
“En un mundo donde la Inteligencia Artificial, el diseño de semiconductores, las supercomputadoras dictan ya la autonomía de los países, el CIC garantiza que México posea el talento y las capacidades para trazar su propio rumbo. En este 30 aniversario el CIC se erige como una brújula del desarrollo tecnológico nacional consolidando una ciencia propia, una ciencia que surge, que nace del Instituto Politécnico Nacional”, enfatizó.
El director del CIC, Juan Humberto Sossa Azuela, recordó que dicho órgano tiene sus orígenes en el Centro Nacional de Cálculo (CENAR) y el Centro de Investigación Tecnológica en Computación (CINTEC), y sostuvo que, a lo largo de tres décadas, se ha transformado en una institución de vanguardia, con experiencia para afrontar los retos científicos y tecnológicos que la sociedad demanda.
“El CIC se ha consolidado como uno de los centros más importantes en Latinoamérica y el Caribe. Cumplir 30 años representa un escalón más en nuestra fructífera evolución. El futuro ya está aquí. Estamos viviendo una revolución tecnológica y nos enfrentamos a nuevos retos que involucran, entre otros, el desarrollo de una Inteligencia Artificial ética que no sustituya a las personas, sino que potencie sus capacidades, que los haga más fuertes, más rápidos y que les permita tomar mejores decisiones.
“Una computación cuántica práctica que coadyuve en la solución de los problemas más complejos de nuestra sociedad. Una ciberseguridad nacional que resguarde nuestros datos, así como el desarrollo de una electrónica que en su conjunto contribuyan hacia la consolidación de la independencia tecnológica que nuestro país demanda”, agregó.
Sossa Azuela entregó a Arturo Reyes Sandoval una medalla de silicio, un material que -explicó- actúa como un espejo que refleja no solo la grandeza tecnológica, sino también la del humano que se ve en ella.
“Ese material permite que la tecnología sea una realidad. El carbono es la base de la vida, pero el silicio es la base de la tecnología que nos apoya”, subrayó Sossa.
En su mensaje, la Secretaria de Investigación Posgrado, Martha Leticia Vázquez González declaró que la fecha invita a celebrar una trayectoria institucional, pero sobre todo a reconocer una visión que supo adelantarse a su tiempo.