En Rusia, las y los alumnos ganaron dos categorías en la que pusieron a prueba sus conocimientos en una misión espacial simulada
La innovación, el trabajo colaborativo y el talento científico mexicano destacaron en los International Space Games 2026, donde la delegación de México encabezada por el Instituto Politécnico Nacional (IPN), obtuvo dos triunfos de un total de cinco categorías y un reconocimiento adicional.
La delegación mexicana estuvo coordinada por el IPN, a través de la Unidad Profesional Interdisciplinaria en Ingeniería y Tecnologías Avanzadas (UPIITA), con la participación de estudiantes y especialistas del Politécnico; la Universidad Tecmilenio, campus Toluca; la Universidad Autónoma de Nuevo León y el Instituto de Aviación de Moscú, para desarrollar actividades de ingeniería interdisciplinaria en condiciones de aislamiento.
Entre los reconocimientos que recibió la selección mexicana está el de July, exalumna de Prepa Tecmilenio, quien obtuvo el premio a Mejor Flight Engineer (ingeniera de vuelo), mientras que el galardón al Mejor Centro de Control de Misión (MCC por sus siglas en inglés) fue otorgado al equipo encabezado por Samantha Desireé Vázquez.
Además, toda la delegación mexicana recibió una distinción grupal por su desempeño en comunicaciones durante la competencia internacional rusa que recreó una misión tripulada a Marte.
Los Primeros Juegos Espaciales Internacionales fueron organizados por la Universidad Nacional de Investigación “Escuela Superior de Economía” (HSE University) de Moscú con el apoyo del Ministerio de Ciencia de Rusia y de la Agencia Espacial de la Federación Rusa, (Roscosmos).
Durante la ceremonia de clausura celebrada en el Centro de Innovación Skolkovo, en Moscú, Rusia, se destacó el éxito de los ocho equipos internacionales al resolver problemas reales de robótica, inteligencia artificial y soporte vital en hábitats extraterrestres simulados y que reflejan la capacidad de las y los jóvenes para responder a los desafíos de una misión espacial simulada, mediante la aplicación de conocimientos especializados, habilidades técnicas y coordinación interdisciplinaria.
El encuentro, realizado del 26 de octubre al 1 de noviembre, recreó una expedición tripulada al planeta rojo mediante las estaciones Angara y Volga, donde las delegaciones de Rusia, China, India, Pakistán, Uzbekistán, Kazajistán, Kirguistán y México enfrentaron retos relacionados con sistemas de soporte vital, robótica, energía, comunicaciones, análisis de datos espaciales, biología, química y medicina, entre otras áreas.
Cada delegación estuvo integrada por jóvenes de 18 a 27 años, quienes asumieron distintos roles: ingeniero de a bordo, especialista en sistemas de control, investigador, especialista en comunicaciones, comunicador científico, operadores del centro de control de misión y equipos de laboratorio que trabajaron de forma remota apoyando a la misión.
La delegación mexicana dividió a sus 10 integrantes en roles estratégicos: cinco tripulantes mexicanos se quedaron completamente aislados dentro del domo simulador, encargados de operar la colonia marciana análoga en condiciones extremas de energía, robótica y soporte de vida.
El resto de la delegación se dividió entre dos operadores de Control de Misión (MCC); unos coordinaban todo de forma externa desde las instalaciones universitarias en Moscú, y tres fungieron como expertos técnicos de respaldo.
Paralelamente, los equipos en el hábitat fueron evaluados por un jurado internacional ante pruebas a las que fueron sometidos mediante experimentos científicos relacionados con la exploración espacial, la ecología, la geología, la automatización, los sistemas de soporte vital y la medicina espacial.
Uno de los proyectos tecnológicos que representó al talento politécnico fue SENTINEL, sistema desarrollado por el Laboratorio de Tecnologías Emergentes de la Sección de Estudios de Posgrado e Investigación de la UPIITA, bajo la dirección del docente e investigador Noé Sierra Romero, para monitorear el estrés y el bienestar físico y emocional de una tripulación en condiciones de aislamiento.
La tecnología integra sensores biométricos, un chatbot de voz asistido por inteligencia artificial y herramientas de visión computacional para analizar expresiones faciales y cambios de comportamiento y como parte del formato de la competencia, el experimento fue asignado a una tripulación de otra delegación, por lo que su funcionamiento se puso a prueba con acompañamiento remoto del equipo mexicano.
Sierra Romero explicó que el desarrollo de SENTINEL busca contribuir a la investigación sobre los efectos del aislamiento y el estrés extremo en las personas, mediante la integración de diferentes fuentes de información para su análisis por especialistas en medicina espacial.