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Detecta CICATA Querétaro microplásticos en el aire

Reportera: Mónica Valladolid / Fotos: Cortesía CICATA Querétaro - 19 / 10 / 2026
Detecta CICATA Querétaro microplásticos en el aire

Con apoyo del Instituto Noruego de Investigación, investigadoras del IPN detectaron la presencia de textiles

Académicas del Centro de Investigación en Ciencia Aplicada y Tecnología Avanzada (CICATA) Unidad Querétaro del Instituto Politécnico Nacional (IPN), realizaron un estudio por medio del cual constataron la presencia de microplásticos en el aire, que son desprendidos sobre todo por textiles.

La recolección de muestras en la ciudad de Querétaro se realizó usando contenedores especiales diseñados por el Instituto Noruego de Investigación del Aire (NILU), los cuales fueron colocados por 14 meses en distintos puntos. Aunque pueden generar afectación a la salud, las investigadoras Regina Hernández Gama y Mónica Araceli Vidales Hurtado, afirmaron que esto puede mitigarse con un consumo más consciente de ropa y de plásticos.

Integrantes del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII) con el Nivel I, ambas doctoras encabezaron el estudio en el que fueron tomadas y analizadas muestras atmosféricas, con la finalidad de obtener detalles sobre qué microplásticos respirables y microorganismos se encuentran en ellas. Explicaron que los microplásticos encontrados se desprenden principalmente de textiles y de ropa hecha con fibras sintéticas que comercializan las grandes cadenas de moda. También provienen de plásticos que se usan con elevada frecuencia.

“Hicimos este estudio porque hay evidencias de que los microplásticos se acumulan constantemente en la naturaleza, y se encuentran cada vez en más regiones, tanto en el ambiente, como incluso al interior del cuerpo”, detalló la doctora Regina Hernández.

“Se han encontrado, por ejemplo, microplásticos en sangre, en pulmones, en placenta, nanoplásticos, incluso en el cerebro. Entonces, esto ha prendido varias señales de alarma. Aún no se sabe de todos los efectos, pero se intuye que puede tener un efecto a largo plazo en la salud humana”, expuso.

En los ecosistemas, ahondó, sí se ha documentado que a estas capas de microplásticos en el océano se adhieren microbios, plancton, y generan un ecosistema artificial que se integra a la cadena alimentaria, lo que es un evento preocupante y nos impulsó a investigar si eso pasaba también en la atmósfera.

Detecta CICATA Querétaro microplásticos en el aire
Detecta CICATA Querétaro microplásticos en el aire

La doctora Mónica Vidales expuso que no es posible definir los efectos de la exposición de las personas a los microplásticos y los microorganismos que en ellos habitan, aunque, dijo, hay investigaciones que prueban los daños en otros seres vivos.

“La información que se tiene es a partir de estos estudios que se han hecho en células y en modelos de animales, y definitivamente sí se han visto efectos negativos”, afirmó.

En una de las etapas más importantes de la investigación, la maestra en Tecnología Avanzada, Alpha Caudana Campos, egresada de CICATA Querétaro, analizó las muestras atmosféricas recopiladas, estudiando el ADN metagenómico, y las partículas en el microscopio y el FTIR.

Gracias a ello se cuantificaron y caracterizaron tanto los microplásticos presentes en las muestras como los microbios, de los cuales se identificaron cientos entre los que hay varios que pueden ser patógenos y afectar a quien los respire, así como afectar a algunas plantas.

La solución, en manos de todos

De acuerdo con las investigadoras politécnicas, para que el ambiente tenga menos microplásticos dañinos para las personas, mascotas y ecosistemas, la población debe cambiar sus hábitos.

“Si me compro un vaso de plástico, debo usarlo mucho tiempo, y si compro ropa, hay que elegir la que es de fibras naturales. Además, hay que usar las prendas mucho tiempo”, indicó Regina Hernández.

La investigación ubicó que fibras como el rayón, sobre todo, y en menor cantidad el poliéster y el nailon, son los microplásticos respirables más presentes en la atmósfera, derivado de las muestras de la ciudad de Querétaro. También se registró la presencia de poliestireno o unicel, que es el componente de los envases para alimentos desechables.

Al respecto dijeron que su uso debe evitarse al máximo, pues su desintegración toma años; por fortuna, dijeron, su desintegración actualmente se aborda en otra investigación realizada entre CICATA Querétaro y la Universidad Autónoma de Querétaro empleando larvas de insecto que comen plástico.

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