Emmanuel Frausto asegura que sin sus estudios en el CECyT 9, no existiría la plataforma educativa que creó
Lo que comenzó como un proyecto de tesis en el nivel medio superior del Instituto Politécnico Nacional (IPN), se convirtió en un emprendimiento tecnológico que hoy impulsa el gusto por la lectura y transforma la manera en que niñas y niños aprenden a leer.
Emmanuel Kaled Frausto Isunza es el creador y líder de KidTales, un ecosistema de educación básica que busca personalizar la lectura para infantes con relatos creados por ellos mismos, pero detrás de este proyecto, a punto de ser cristalizado en una empresa, hay una historia que comenzó en el Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos (CECyT) 9 “Juan de Dios Bátiz”, mejor conocido como “La Bátiz”.
La idea surgió cuando Emmanuel y su equipo de trabajo en la escuela tuvieron que elegir un proyecto que fuera suficientemente retador y, al mismo tiempo, resolviera un problema. La formación que recibió en el CECyT 9 fue determinante para asumir ese desafío, porque ahí los estudiantes son impulsados a buscar soluciones y a pensar incluso en la posibilidad de convertirlas en modelo de negocio.
El equipo, integrado entonces por cinco estudiantes de la carrera técnica de Programación, comenzó a desarrollar su propio modelo de Inteligencia Artificial -cuando los modelos de IA generativos apenas empezaban- pero las limitaciones técnicas los llevaron a replantear el proyecto y utilizar nuevas herramientas.
Lejos de detenerse ante las dificultades, el equipo aprendió a adaptarse y en el siguiente semestre incorporaron tecnologías que todavía no formaban parte de lo que se aprendía en las aulas y, con la apertura de sus profesores, lograron desarrollar una aplicación que generaba sus propias historias con IA y podía funcionar en dispositivos con tecnología iOs y Android.
La construcción y novedosa idea del prototipo llevó al proyecto a obtener diversos galardones al lograr el primer lugar en los concursos de Expo Bátiz y Premio a los Mejores Prototipos del Nivel Medio Superior, en la categoría de Productos para la Enseñanza.
Posteriormente, el proyecto fue reconocido en los Premios ILAN 2024 a la Innovación Universitaria en México, y en su fase de desarrollo, en el Tecnológico de Monterrey obtuvo el segundo lugar en Tec Xignux Challenge en la categoría Launch y fue seleccionado por Google Cloud for Startups.
Una ruta complicada
Emmanuel reconoce que su experiencia en el CECyT 9 no siempre fue sencilla, la carga académica, los proyectos de todas las materias, los 200 ejercicios mensuales de matemáticas, resolver los capítulos del Resnick de Física y la competencia entre estudiantes siempre representaron retos constantes para el ahora estudiante del Tecnológico de Monterrey campus Estado de México.
“Esa exigencia me permitió desarrollar resiliencia, tolerancia a la frustración y facilidad de aprender, de moverme rápido, e impulsó mis deseos de poder hacer las cosas bien, capacidades que después serían indispensables para emprender”, manifestó.
Para Emmanuel Frausto, el valor de haber estudiado en el CECyT 9 también va más allá de los conocimientos técnicos ya que reconoce que aquella etapa le dejó herramientas personales que hoy utiliza como fundador y líder de una empresa tecnológica.
“Aprendí que, cuando existe un reto, debo asumir la responsabilidad de encontrar la manera de resolverlo”, destacó.
Después de dejar el IPN y continuar sus estudios de Ingeniería en Matemáticas y Ciencia de Datos en el Tecnológico de Monterrey campus Estado de México, Emmanuel comenzó a enfrentarse a nuevos retos. La formación adquirida en la Bátiz le había dado una sólida base como ingeniero, pero ahora necesitaba desarrollar habilidades relacionadas con negocios, liderazgo y trabajo en equipo.
“Hoy en día KidTales es un ecosistema de educación personalizado impulsado por Inteligencia Artificial, conformado por tres pilares: una plataforma B2B que vendemos a escuelas privadas; el segundo es el B2C, una aplicación en proceso de renovación que podrán instalar los niños y los padres para usar el ecosistema; y el tercero es nuestra ONG kidtales.org que busca democratizar el acceso a la educación mediante licencias optimizadas para escuelas públicas”, resaltó.
Su historia es la de un egresado que llevó consigo mucho más que conocimientos técnicos a la educación superior: la disciplina, la tolerancia a la frustración, la capacidad de aprender de manera autónoma y la confianza para enfrentar problemas complejos se convirtieron en herramientas que posteriormente trasladó al mundo del emprendimiento.
Para Emmanuel Frausto, el orgullo de ser generación Bátiz no está únicamente en haber pertenecido a una escuela reconocida por su formación tecnológica, también está en reconocer que buena parte de lo que es hoy, comenzó ahí: “Si no hubiera Bátiz, no hubiera KidTales”.