Perteneciente al Centro de Biotecnología Genómica, logró el galardón por su trabajo sobre la ecología bacteriana
En la frontera norte de México, el Instituto Politécnico Nacional (IPN) tiñó con los colores guinda y blanco el Premio Estatal de la Innovación, la Ciencia y la Tecnología Tamaulipas-2026, toda vez que la catedrática e investigadora del Centro de Biotecnología Genómica (CBG), Ana Verónica Martínez Vázquez, fue reconocida con este galardón, en la categoría de Ciencia, por su excelencia académica y liderazgo científico en el campo de la biotecnología.
La doctora en Ciencias en Biotecnología e integrante del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII) Nivel I, ha dedicado sus esfuerzos al estudio de la ecología bacteriana en la cadena productiva de alimentos, con énfasis en las bacterias resistentes a antibióticos, problema de salud pública conocido como la pandemia silenciosa y que, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), puede convertirse en el futuro en la primera causa de mortalidad a nivel internacional.
Ahora la científica politécnica (quien participa como docente e investigadora en la Maestría en Ciencias en Biotecnología Genómica y el Doctorado en Ciencias en Biotecnología del CBG) forma parte del selecto grupo que logra este reconocimiento concebido por el Gobierno del Estado de Tamaulipas y la Secretaría de Educación de esa entidad, a través del Consejo Tamaulipeco de Ciencia y Tecnología (COTACYT), para enaltecer a las y los científicos que aportan nuevos conocimientos, innovaciones y tecnología para resolver las problemáticas de esa entidad y del país.
En una conversación con la Gaceta Politécnica, la galardonada compartió su sentir respecto a haber obtenido el premio tamaulipeco, así como su percepción sobre los retos que afronta la ciencia:
¿Cuál es el proyecto de investigación en el que trabaja actualmente?
La línea de investigación principal de la doctora Ana Verónica Martínez Vázquez es la ecología bacteriana de alimentos, en la que aborda la prevalencia, la distribución y las características de las bacterias a lo largo de la cadena productiva de los alimentos.
Esto involucra estudios desde la producción primaria en cultivo o ganado, hasta los alimentos de venta al público. Con estudios variados como, por ejemplo, la detección de contaminantes en suelo agrícola o en agua de riego, la determinación de la concentración de residuos de antibióticos en carne o la identificación de patógenos en rastros, áreas de procesamiento y alimentos comercializados.
Entre estos temas, destaca el estudio de bacterias resistentes a antibióticos, dado que la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo cataloga como uno de los principales problemas de salud pública a nivel mundial, al considerar que cuando se presenta una infección ocasionada por bacterias resistentes, puede ser difícil aplicar un tratamiento efectivo, lo que agrava los síntomas y, en algunos casos, deriva en el fallecimiento del paciente.
¿Qué representa recibir este premio?, ¿Es un reconocimiento al esfuerzo del día a día?
Es un honor recibir este reconocimiento; es un estímulo para continuar mejorando de manera profesional y personal. Adicionalmente, es una satisfacción que compartimos como grupo, porque es un premio que confirma y mantiene el liderazgo del Centro de Biotecnología Genómica (CBG), esto porque algunos de mis colegas han sido merecidamente premiados en las ediciones de 2024 y 2025, lo cual refleja el esfuerzo de un grupo de colaboradores y de estudiantes que buscamos hacer investigación de calidad con impacto social.
Desde su óptica, ¿cuáles son los aciertos y desafíos a los que se enfrenta la ciencia en México?
Es un tema extenso y complicado de responder. Diría que, entre los aciertos, nuestro país cuenta con una gran cantidad de escuelas públicas al alcance de la mayoría de la población, que ofertan carreras y posgrados en ciencias.
Contamos con la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI) y sus representaciones estatales que ofrecen becas, apoyos para estancias, difusión y financiamiento de proyectos, entre otros. Esto contribuye a mejorar la educación de nuevas y mejores generaciones de profesionistas en diferentes áreas de la ciencia.
¿Innovación, ciencia y tecnología representan el camino para abatir los rezagos entre los sectores más desprotegidos?
Creo que hay muchos factores involucrados para lograr abatir estos rezagos, pero sin duda la innovación, la ciencia y la tecnología juegan un papel crucial en mejorar la calidad de vida de la población.
En este país todos los días, desde diferentes enfoques y disciplinas, hay profesionistas buscando soluciones a los diferentes problemas del país. Algunas investigaciones tardan años, otras tienen que experimentar ensayos fallidos, pero todos los días hay avances.
¿Cómo definiría el compromiso social de los científicos politécnicos?
El Instituto Politécnico Nacional nos apoya e impulsa para buscar la solución a los problemas sociales y muchos nos comprometemos con ello. Además, varios de mis compañeros politécnicos hacen lo que nadie les pidió: dan ese extra que sólo se hace por pasión y convicción. Es ese tiempo extra de trabajo, ese desvelarse, ese salir a campo a incomodarse, ese gastar de su propio dinero personal para buscar cómo hacerlo mejor. Es ese extra que poco a poco cambia el mundo.
¿Cuál es el mensaje para las próximas generaciones que aspiran a lograr un reconocimiento como el que le concedió el COTACYT?
Dedicarse a la ciencia no siempre es fácil; sin embargo, con paciencia y perseverancia es un camino lleno de satisfacciones que siempre vale la pena.