Llevar a cabo un tratamiento aerobio controlado de la fracción orgánica de los residuos sólidos urbanos y residuos de manejo especial, en concordancia con la legislación y normatividad nacional y local vigente, para la obtención de un mejorador de suelos de calidad.
La Planta de Producción de Composta, Laboratorio y Vivero “Dr. Héctor Uriel Mayagoitia Domínguez” del Instituto Politécnico Nacional, es la encargada de recibir la fracción orgánica de residuos (sólidos urbanos y de manejo especial) generados en las Dependencias Politécnicas de la Zona Metropolitana del Valle de México, para producir un mejorador de suelos de alta calidad llamado Aerovita®, evaluado , dentro de su Laboratorio de Manejo Sustentable de Suelos y Evaluación de Compostas (LAMSSEC), de acuerdo con lo la legislación y normatividad local y nacional vigente. Y cuya eficiencia es verificada mediante la producción de sujetos forestales, ornamentales y de alimentos en las instalaciones del vivero. Contribuyendo en actividades de investigación y difusión de la ciencia en materia de sustentabilidad, desarrollo científico, económico, social y cultural.
Ser un referente nacional e internacional en materia de tratamiento de residuos orgánicos, calidad de composta y eficiencia en su uso, con un laboratorio vanguardista en temas de desarrollo de tecnologías; y un vivero que coadyuve productividad asociada a la seguridad alimentaria y producción forestal, dentro de un contexto multidisciplinario y transversal que fortalezca los programas académicos, de investigación y de sustentabilidad con compromiso social.
Desde 1999, dentro de la Unidad Profesional Adolfo López Mateos (UPALM) del Instituto Politécnico Nacional, opera la Planta de Producción de Composta y Vivero, hoy reconocida como PLANTA DE PRODUCCIÓN DE COMPOSTA, LABORATORIO Y VIVERO “Dr. Héctor Uriel Mayagoitia Domínguez”. Su misión es cerrar el ciclo de los residuos orgánicos del Instituto, regenerar suelos y fortalecer las áreas verdes mediante tecnología de compostaje aerobio, vivero y evaluación científica en laboratorio.
En 2023, gracias a una inversión de $30,041,680.00 , el área operativa se duplicó para alcanzar 20,516 m² . Con la mejora del suelo, la adquisición de maquinaria especializada, la redistribución de espacios y la integración de una red eléctrica e hidráulica de carácter industrial, la capacidad productiva anual se proyectó en 26,400 toneladas de composta , lo que representa un incremento del 200% respecto a años anteriores.
La infraestructura de la planta es amplia y está diseñada para la eficiencia. Cuenta con un área de pesaje con báscula camionera de 80 toneladas, un área de recepción y cribado de producto terminado de 2,536 m², y un área de procesamiento aerobio de 9,305 m², capaz de atender 13,636 m³ de residuos. Además, se integró un vivero de 1,949 m² con un invernadero de 48 m² destinado a la germinación de semillas, así como una barrera forestal de 3,793 m² con 194 sujetos forestales, cuya función es mitigar el dióxido de carbono generado por el proceso.
Los resultados del área de compostaje son contundentes. Tan solo entre 2021 y 2023 se ingresaron 46,847 m³ de residuos orgánicos a tratamiento aerobio, lo que permitió producir aproximadamente 15,000 m³ de composta y 1,000 m³ de astilla destinada a acolchado. Cabe destacar que durante el proceso se pierde alrededor del 70% del volumen original, liberado en forma de vapor de agua y dióxido de carbono. La mayor parte de estos residuos proviene de los servicios de Mantenimiento Integral de Jardinería en 73 dependencias politécnicas de la Zona Metropolitana del Valle de México. Actualmente, la planta mantiene un inventario de 15,000 m³ en diferentes etapas de degradación y, en el mismo periodo, se han entregado 6,404 m³ de material para el mejoramiento de suelos en áreas verdes, equivalente a 4,684 hectáreas atendidas. Todo ello con un riguroso aseguramiento de calidad, que incluye un promedio de 60 determinaciones fisicoquímicas y biológicas por lote.
El vivero es otro de los pilares de la planta. Gracias a la especialización en arbolado y manejo de viveros, en el último trienio se han inventariado 25,826 sujetos forestales en 87 dependencias politécnicas, con su correspondiente dictamen fitosanitario. Se ha implementado un programa integral de poda, derribo y trasplante de árboles, con atención en la Zona de Gobierno y 18 dependencias más, siempre con la autorización de las alcaldías correspondientes. Para el control de plagas se aplicaron 9,275 dosis de endoterapia en 1,778 árboles, lo que representa el 20% del arbolado atendido. Actualmente se dispone de 241 árboles y arbustos listos para reforestación, mientras que el banco de semillas conserva 32,589 unidades de hortalizas, ornamentales y forestales. De ellas se han germinado 1,521 plantas, de las cuales 1,086 son de ornato, y destaca el programa de cultivo de colorín, donde se han logrado 16 individuos juveniles de 1.5 años y 48 plántulas con una tasa de sobrevivencia del 96%.
El componente científico se fortalece con el Laboratorio de Manejo Sustentable de Suelos y Evaluación de Compostas, establecido en 2022 a través de la RED LabSA. Aquí se evalúa la calidad de la composta y del suelo, pero también se impulsa la investigación interinstitucional en temas como la compostabilidad, la valorización de residuos y el efecto de la composta en suelos de conservación y semillas de importancia alimentaria. Se han tejido alianzas con la UAM, UNAM, SECTEI, Escuela Chinampera y el propio IPN, además de convenios con BANXICO para el tratamiento de residuos de billetes. Con la UAM Azcapotzalco se desarrollan proyectos de compostabilidad de plásticos, mientras que en colaboración con instituciones públicas y privadas se realizan pruebas con compósitos biodegradables, bolsas plásticas y hasta pañales desechables. La planta también es un espacio de formación académica. En sus instalaciones se han desarrollado proyectos de titulación, maestría y doctorado. Entre ellos destacan estudios sobre la madurez y toxicidad de compostas de la Ciudad de México empleando hortalizas como bioindicadores, la cinética de mineralización de plásticos compostables por distintos microorganismos, la valorización de residuos plásticos en planes de manejo sustentable y el tratamiento de compósitos biodegradables.
Hoy, la Planta de Producción de Composta, Laboratorio y Vivero “Dr. Héctor Uriel Mayagoitia Domínguez” es un emblema politécnico de sustentabilidad y ciencia aplicada. Bajo su marca de composta AeroVita —del griego aer (aire) y el latín vita (vida)—, simboliza la transformación de residuos en nueva vida para el suelo, recordando que lo que algunos consideran desecho, aquí se convierte en futuro, técnica y compromiso con la Tierra. Porque en el Politécnico, la técnica está al servicio de la patria… y del planeta.
En el marco de su centenario de vida, el Instituto Politécnico Nacional rindió un emotivo homenaje a uno de sus más grandes pilares: el Dr. Héctor Mayagoitia Domínguez. Hombre de ciencia, de profundas convicciones y sonrisa inconfundible, su historia está entretejida con la del Politécnico y con el desarrollo científico, educativo y ambiental del país.
En 1923
Héctor Mayagoitia Domínguez nació en Victoria de Durango, Durango, en el seno de una familia trabajadora. Cursó su educación básica en escuelas públicas dirigidas a hijos de obreros, lo que moldeó desde temprana edad su compromiso con la equidad social y el derecho universal a la educación.
Formación Politécnica y vocación científica
Desde joven, abrazó la educación como camino de transformación. Ingresó al Instituto Politécnico Nacional, donde obtuvo el título de Químico Bacteriólogo y Parasitólogo por la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB). Posteriormente, su sed de conocimiento lo llevó a realizar estudios de posgrado en Química de Suelos en la Universidad de Rutgers, en Estados Unidos, consolidando así una sólida formación científica.
1974–1979 – Gobernador
Su liderazgo lo llevó a desempeñarse como Gobernador Constitucional de Durango, cargo en el que aplicó con firmeza su filosofía de trabajo: “formar buen equipo de trabajo y trabajar en equipo son premisas fundamentales para el éxito”. Su gestión dejó huella como un modelo de eficiencia, honestidad y colaboración institucional.
1979–1982 – Director General del Instituto Politécnico Nacional
A finales de la década de los setenta, fue nombrado Director General del Instituto Politécnico Nacional, cargo que ejerció entre 1979 y 1982. Bajo su guía, el Politécnico vivió una etapa de profunda transformación.
Entre sus contribuciones más destacadas se encuentra la promoción de la actual Ley Orgánica del IPN, que otorgó al Instituto su estatus de Organismo Desconcentrado de la Secretaría de Educación Pública (SEP), consolidando su autonomía operativa.
Durante su gestión se creó el segundo Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Rural (CIIDIR) en Jiquilpan, Michoacán, y se gestionaron los terrenos para el establecimiento del CIIDIR Oaxaca, ampliando así la cobertura y el impacto regional del Politécnico.
Fiel a su convicción de que la cultura debe acompañar a la ciencia, fundó el Centro Nacional de Lenguas Extranjeras (Cenlex), Unidad Santo Tomás, y dio vida a la primera Feria del Libro del IPN, iniciativa que hasta hoy fortalece la identidad cultural de la Comunidad Politécnica.
Compromiso con la ciencia y la innovación nacional
Su vocación institucional lo llevó a ser Director General del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), donde promovió la primera Ley para Coordinar y Promover el Desarrollo Científico y Tecnológico, así como el Decreto de Estímulos Fiscales a la Investigación y Desarrollo Tecnológico, sentando precedentes para el fortalecimiento de la ciencia en México.
Pionero en sustentabilidad dentro del Instituto Politécnico Nacional
En años más recientes, desde la Coordinación Politécnica para la Sustentabilidad (CPS), el Dr. Mayagoitia consolidó al IPN como una institución de educación superior comprometida con el medio ambiente, impulsando estrategias en torno al manejo de residuos, gestión del agua y combate al cambio climático. Bajo su liderazgo, el Instituto ha formado generaciones de profesionales conscientes de su responsabilidad con el planeta.
En 2023 – Un homenaje
Al cumplir 100 años, el Dr. Héctor Mayagoitia Domínguez fue reconocido en el Centro Cultural Jaime Torres Bodet, en un acto encabezado por el Dr. Arturo Reyes Sandoval, director general del IPN, quien resaltó su entrega, honestidad y compromiso a lo largo de una vida dedicada al servicio Público y Educativo.
Acompañado de su esposa, Arminda Soria de Mayagoitia, de su familia y de la comunidad politécnica, el doctor expresó su profunda emoción por el homenaje. En su mensaje, recordó con cariño a sus maestros del Politécnico, “semillas que germinaron en mi ánimo las fuerzas que impulsan, hasta el día de hoy, mi existencia”. Convencido de que los ideales se construyen desde las aulas, llamó a anticipar el mañana y a corregir lo que no funciona, con la convicción de que el desarrollo sustentable es una causa colectiva.
Un legado que inspira
Nos deja como legado su gran obra de vida y como un obsequio, el compromiso de la continuidad a su labor para que el desarrollo sustentable sea una expresión tangible en México y en especial de todas las facetas del quehacer de nuestro Instituto Politécnico Nacional (Conde, 2006).
En esta sección reconocemos la suma de esfuerzos que hacen posible el funcionamiento de la Planta de Producción de Composta, Laboratorio y Vivero. Aquí convergen la participación activa del personal operativo, el compromiso de estudiantes en formación, el respaldo académico, así como el apoyo de donaciones que fortalecen este espacio sustentable.