Miguel Medina Pérez logró que por primera vez un proyecto latinoamericano fuera aprobado por LEGO® para hacerlo realidad
Un pasatiempo lúdico cultivado desde la infancia, aunado al ingenio, creatividad y personalidad perfeccionista, posicionó a José Miguel Medina Pérez, estudiante de posgrado en el Centro de Investigación en Computación (CIC), como el primer latinoamericano en lograr que su diseño de una figura emblemática de la cultura mexicana como La Catrina fuera seleccionado para convertirse en un producto de Grupo LEGO®.
Formado en el Instituto Politécnico Nacional (IPN), el alumno del Doctorado en Ciencias de la Computación transformó una idea en algo tangible al diseñar uno de los símbolos de la celebración del Día de Muertos en México, con el que obtuvo 10 mil apoyos de la comunidad usuaria en la plataforma de LEGO® Ideas y con ello avanzar en el proceso.
“Estoy orgulloso porque es un proyecto relacionado con nuestra cultura. La Catrina refleja el espíritu alegre y la elegancia de un personaje que nos recuerda que debemos celebrar la vida y apreciar su belleza”, indicó.
Medina Pérez consideró además que esta oportunidad da mayor visibilidad a la comunidad de coleccionistas o de creadores de LEGO® en México.
Seguidor de la marca desde que era niño, a partir de la adolescencia construyó sus propios modelos y, posteriormente, descubrió un software que permite usar las piezas de la marca en un sistema de construcción digital.
“Al investigar sobre estos programas llegué a la plataforma de LEGO® Ideas en donde todos los sets de esa línea son propuestas elaboradas por seguidores alrededor del mundo”, describió el egresado de Ingeniería Biónica de la Unidad Profesional Interdisciplinaria en Ingeniería y Tecnologías Avanzadas (UPIITA).
Calavera de azúcar
En 2022, Miguel Medina Pérez participó en el desafío del laboratorio de pruebas de LEGO® Ideas en colaboración con Pick a Brick (servicio oficial de la empresa que permite comprar piezas y ladrillos sueltos en lugar de comprar un set completo), para construir digitalmente con una paleta limitada de piezas y colores.
Su primer diseño, puesto a consideración de los fans de la firma originaria de Dinamarca, de una calavera de azúcar, construida con 250 piezas, resultó seleccionado.
“Las calaveras de azúcar son un dulce típico y un adorno en los altares del Día de Muertos, la festividad más emblemática de nuestro país. Estos dulces se caracterizan por su sabor dulce y su colorido aspecto, y como es mi época favorita del año, decidí construir mi propia versión con piezas de LEGO®. Este modelo es una oportunidad perfecta para vivir la experiencia de decorar tu propia calavera con un sinfín de posibilidades y todas las piezas de LEGO® que existen”, describió.
A partir de un viaje familiar a Capula –cuna de la excepcional alfarería punteada y de las catrinas de barro, ubicada en Morelia, Michoacán–, Miguel Medina Pérez tuvo la primera idea de hacer una representación de La Catrina con su propia técnica con bloques de LEGO®.
“Ya había construido un cráneo y pensé que me podía servir para hacer un esqueleto completo, entonces recordé la idea de La Catrina, así comencé el proyecto”, comentó.
El diseño inició como un modelo digital de tres mil piezas –límite indicado en las bases al momento de su participación–, en la que empleó más de 240 horas mientras cursaba su Maestría en Ciencias de la Computación en el CIC.
En agosto de 2023 presentó la propuesta en la plataforma de LEGO® Ideas; sin embargo, antes de llegar a los votos requeridos decidió construirla en físico, por lo que solicitó piezas de varias tiendas en internet, incluso de otros países.
“La construcción de La Catrina, de casi un metro de altura, requirió piezas especiales para formar cada una de las vértebras de la columna, la cual se mueve al girar la cabeza gracias a un mecanismo tubular flexible. Además, sus brazos articulados permiten colocarla en distintas poses y darle diversas expresiones”, detalló el alumno.
Para imitar la forma rugosa de la tela, algo difícil de hacer con bloques de LEGO®, Miguel Medina empleó articulaciones miniatura para cada una de las piezas que forman sus tres niveles, para así poder colocarlas en la posición exacta, con la finalidad de que no quedaran huecos o se viera el interior de la figura.
“Soy perfeccionista, tan sólo del cráneo armé diez versiones, incluso en la presentación final había cosas que quería cambiar, pero ya no me daba tiempo. Terminado el proyecto subí las fotografías reales y seguí juntando votos”, agregó.
Su diseño incluye mariposas Monarca, que representan las almas de las y los difuntos que regresan a la Tierra para el Día de Muertos, celebración que coincide con la migración de estas mariposas a México.
Al llegar al límite de bloques no le fue posible incluir las flores de cempasúchil, pero para la presentación le agregó algunas reales en la base, lo que fue admirado por Grupo LEGO®, que decidió incluir esta idea para el set construido con piezas.
Miguel Medina Pérez destacó que las piezas de esta marca “tienen un sistema matemático complejo porque todas tienen congruencia entre sí, es decir, desarrollan piezas con ciertos ángulos con los que puedes trabajar, incluso puedes aplicar matemáticas simples como trigonometría para saber en qué ángulos colocar las piezas y ese tipo de cuestiones”.
El ingenio fue fundamental en su proceso creativo porque construir con LEGO® significa observar los objetos desde otra perspectiva y encontrar nuevas funciones para piezas que, en principio, no fueron diseñadas para representar algo en específico.
Durante la presentación explicó el significado de La Catrina en la cultura mexicana, las fuentes de inspiración para diseñar su propuesta y la vinculación de esta figura con las tradiciones nacionales.
Además de su complejidad técnica, La Catrina destacó por el significado cultural que Medina Pérez incorporó a esta presentación narrativa. Su objetivo fue mostrar que no se trataba sólo de un símbolo del Día de Muertos, contextualizó su propuesta y precisó la vinculación que puede lograrse con el sistema de construcción de LEGO® para crear algo artístico.
El autor consideró que no hubiera tenido el mismo impacto si un extranjero presentara el proyecto porque él, como todas y todos los mexicanos, es depositario de esta tradición: “era algo muy personal y cuando ellos se contactaron conmigo durante la etapa de evaluación pude explicar más la importancia cultural de la figura”, añadió.
Diseño seleccionado
A principios de 2025, el diseño físico de La Catrina llegó a los 10 mil apoyos, lo que significaba que sería evaluado. “Algunos proyectos propuestos por mexicanos o latinos han logrado esos votos, aunque no todos han sido una temática relacionada con nuestra cultura”, señaló José Miguel Medina.
La siguiente etapa fue la evaluación del modelo, en donde participaron los 57 proyectos que consiguieron 10 mil votos entre enero y abril de 2025, de los cuales seis fueron seleccionados.
“Para el equipo de LEGO® no es una competencia, porque todos los proyectos que llegan a la meta de votos tienen la misma oportunidad de ser seleccionados, pero la verdad es difícil lograrlo porque en ocasiones llegan más de 100 y eligen a uno, a dos o a ninguno, y La Catrina es el primer proyecto aprobado de Latinoamérica para hacerlo realidad”, comentó el ingeniero biónico.
Notificado de su triunfo, luego de casi medio año de incertidumbre, Miguel Medina Pérez colaboró estrechamente con Grupo LEGO® en las adaptaciones para que el proyecto coincidiera con los objetivos y estándares de calidad de la firma.
“Participé en diferentes sesiones de trabajo, te involucran mucho en la etapa de diseño; trabajamos en detalles del vestido, colores y tamaño de la figura. Tuve la oportunidad de dar retroalimentación y propuestas para el modelo final, es una adaptación fiel a mi catrina porque se conservaron, entre otros elementos, los tres niveles de la falda, las mariposas Monarca y las flores colocadas en la cintura”, informó.
Señaló que construir con los bloques de LEGO® se convirtió más que en una herramienta artística, en su forma de expresión.
“Así como los pintores tienen su lienzo y pinturas, y los artesanos su arcilla, para mí eso son los ladrillos de LEGO®. Me gusta esa parte de tener que ingeniártelas; si quieres hacer un objeto o construir algo, debes pensar qué piezas se parecen a esa forma; hay muchas maneras de construir lo mismo usando diferentes piezas”, agregó.
Recompensa al talento
El estudiante del CIC expuso que, al enviar una propuesta a la plataforma, se ceden a Grupo LEGO® los derechos de propiedad intelectual sobre el diseño, los cuales son devueltos si el proyecto expira o no resulta seleccionado.
Como parte de la recompensa recibió 10 copias de su set, regalías y el reconocimiento en el instructivo, que incluye una fotografía y una biografía del autor.
“Es emocionante ver lo logrado, desde que me enteré de la posibilidad de que alguien de cualquier parte del mundo puede proponer una idea para que LEGO® la comercialice, fue una meta personal”, externó con satisfacción al ver materializada una creación que sólo existía en su imaginación y en una computadora.
Este proyecto, consideró el politécnico, sienta las bases para que más gente participe en estas iniciativas. “Me da gusto ver que a partir del anuncio de que fue seleccionado, más mexicanos han presentado diversos proyectos a LEGO® Ideas, y que haya más presencia entre la comunidad internacional”, recalcó.
El éxito de José Miguel Medina Pérez demuestra que el conocimiento tecnológico, un pasatiempo y la creatividad permiten desarrollar diversas capacidades, experimentar, resolver problemas e innovar.