El vehículo de ingeniería mexicana superó exitosamente una prueba de desempeño que le realizaron expertos en el CIITA Puebla.
Olinia, el automóvil eléctrico nacido del talento y la ingeniería mexicana está llamado a convertirse en una insignia del sector automotriz, al superar una prueba de desempeño que le realizó un equipo de especialistas del Instituto Politécnico Nacional (IPN), con lo cual dio un paso más en su camino a volverse una alternativa sustentable de minimovilidad que ayudará a las familias mexicanas a transportarse.
En el Centro de Innovación e Integración de Tecnologías Avanzadas (CIITA), Unidad Puebla, se realizó una prueba técnica de autonomía, que consistió en someter el automóvil, en su versión de pasajeros, a rodamiento en un dinamómetro de chasís, a velocidades constantes y variables, con peso y sin peso, además de diferentes niveles de pendiente, para conocer las capacidades del auto eléctrico, cuyo emblema es una liebre alada.
Cabe señalar que ésta es sólo una de las diversas pruebas técnicas a las que será sometido. Actualmente, el Gobierno de México se encuentra en el proceso de desarrollo de una Norma Oficial Mexicana (NOM) para un segmento nuevo como son los minivehículos, que permitirá la circulación de este auto eléctrico por las calles del país.
Al presentar Olinia, el 7 de junio pasado, en Zumpango, Estado de México, la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aseveró que este primer auto eléctrico mexicano representa la transformación que vive la nación y refleja la visión de un país que apuesta por la educación, la ciencia, la tecnología y la innovación, con los motores del bienestar.
El vehículo –que tendrá versiones para transporte de pasajeros y de carga (van y tipo pick-up)–, nació del talento y la ingeniería desarrollada por especialistas del IPN, el Tecnológico Nacional de México (TecNM) y diversos centros de investigación del país.
Evaluaciones de autonomía
Durante tres días, los especialistas del IPN a cargo de las evaluaciones que conformaron la prueba de autonomía fueron los maestros en ciencias en Ingeniería Mecánica, egresados de Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (ESIME), Unidad Zacatenco: Mario Alberto Grave Capistrán y Miguel Antonio Cardoso Palomares, adscritos al CIITA Puebla y responsables de los laboratorios de Tren Motriz y de Conformidad de Carga para Electromovilidad.
El maestro Grave Capistrán explicó que el Laboratorio de Tren Motriz cuenta con un dinamómetro de chasís (dispositivo mecánico de tres ejes con rodillos) importado desde Italia, que puede tolerar hasta 16 toneladas de peso por eje, por lo que permite evaluar desde autos pequeños como subcompactos, hasta vehículos de grandes dimensiones como autobuses de pasajeros. “Con este equipo medimos la potencia de salida de las unidades; no sólo es la evaluación de motor, sino todo el comportamiento del vehículo”, puntualizó.
Este equipo –que sólo tienen las grandes industrias armadoras de vehículos–, puede evaluar el desempeño energético, es decir, se analizan las curvas de potencia, torque (fuerza de torsión que produce el motor para girar las llantas) y el comportamiento de las revoluciones por minuto, cuando se acelera a cierta velocidad. “Esto nos permite establecer una comparativa con los datos que visualizamos en el tablero del vehículo y los que se registran en un software especializado”, detalló.
Otro aspecto importante –dijo– es que mediante el dinamómetro se suministran “corrientes parásitas”, que significa ejercer un frenado forzado del vehículo, a través de los rodillos.
El experto del IPN refirió que, al llevar a su máxima exigencia a los vehículos (pruebas de abuso), conocemos las capacidades y el desempeño de las unidades de transporte. “En la prueba de autonomía, si realizamos una evaluación a 30 kilómetros por hora, en diez minutos, podemos conocer cuánto fue el porcentaje que gastó el auto de su carga energética. El dinamómetro permite hacer estos ejercicios dentro del laboratorio, sin la necesidad de tener que acudir a caminos estandarizados en México”, afirmó.
Recalcó que otro aspecto importante fue aplicar un porcentaje de pendiente a la prueba dinámica del automóvil, con lo cual se simula que se encuentra sobre un camino en ascenso.
Destacó que el Politécnico, a través del CIITA, pone a disposición de las empresas del sector automotriz y, del público en general, esta tecnología –como es el dinamómetro de chasís–, para impulsar proyectos tecnológicos en esta región, donde se asientan armadoras de vehículos como Volkswagen y Audi México.
Interés internacional en el CIITA
Comentó que el CIITA, con tres años de historia y dos de estrenar sus instalaciones (ubicadas en la Capital de la Tecnología y la Sostenibilidad en San José Chiapa, Puebla), ha recibido solicitudes de intención, de empresas nacionales e internacionales, para colaborar en el desarrollo de proyectos que impulsan la innovación, a través de las capacidades del dinamómetro de chasís y del Sistema Integral de Conformidad de Carga en Vehículos Eléctricos.
“Con una empresa de Coahuila evaluamos un cargador para vehículos eléctricos; en la región de Puebla también hicimos una propuesta de automatización para un sistema de empaquetado de pavimento reciclado”, añadió.
Por su parte, el maestro Cardoso Palomares indicó que el CIITA cuenta además con el Laboratorio de Conformidad de Carga para la Electromovilidad, mismo que brinda servicio a la industria, a la academia y al sector gubernamental.
“Está diseñado para aspectos de electromovilidad, que no sólo es la parte de los autos eléctricos, sino también la infraestructura de carga eléctrica, diseño, seguridad y comunicación”, detalló.
Expresó que este laboratorio cuenta con un sistema de detección de carga eléctrica para comprobar la interoperabilidad, la comunicación y la conformidad de carga de los vehículos eléctricos y de los cargadores de estos automóviles, empleando la normatividad internacional.
Construye prestigio CIITA Puebla
Miguel Antonio Cardoso Palomares aseguró que con los servicios y aportes que realiza el CIITA Puebla ha empezado a construir un prestigio en el sector automotriz, lo cual es reflejo del trabajo del equipo técnico que opera con egresados del propio Politécnico.
Los maestros Grave Capistrán y Cardoso Palomares coincidieron en que es un honor participar en este proyecto, que se originó a partir de un reto que lanzó la Presidenta Claudia Sheinbaum a estudiantes politécnicos y que ahora es una realidad con el apoyo de otras instituciones educativas. Ambos, como politécnicos de cepa, reconocieron con orgullo el trabajo de los especialistas de esta casa de estudios que participaron en el desarrollo de la ingeniería y diseño de Olinia.
Al concluir con las evaluaciones del vehículo, los especialistas del Politécnico y el equipo técnico –conformado por el líder de Calidad de Producto y Validación, Rafael Lara Hernández y los ingenieros Eduardo Orozco Pérez (egresado de la Unidad Profesional Interdisciplinaria en Ingeniería y Tecnologías Avanzadas) e Isaac López Álvarez (egresado de la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, Unidad Zacateco)–, llevaron afuera del laboratorio el auto para realizar un recorrido por el circuito interno de esta unidad politécnica.
El director del CIITA Puebla, Tomás Garduño Pérez, expresó el orgullo para el IPN que el equipo técnico de Olinia llevara a cabo la validación técnica sobre la autonomía del vehículo en este centro. “Eso nos permitirá contribuir al fortalecimiento de este proyecto y, sobre todo, poner nuestros laboratorios y especialistas al servicio de la Patria”.
Resaltó que Olinia representa un gran avance, en un momento muy importante para el país, en el que la electromovilidad crece a pasos agigantados. “Estamos en el camino para subirnos ahí y este vehículo representa eso para México”.
El directivo calificó la experiencia de manejo de Olinia como satisfactoria. “Es un vehículo muy silencioso, como son los autos eléctricos; se maneja bien, soportó el peso con el personal que me acompañó en este paseo; los espacios están cómodos y va a ser muy buena opción para las familias mexicanas que lo necesitan”.
Presenta Sheinbaum versión de carga
Al presentar en Palacio Nacional la versión Olinia de carga (pick-up), el pasado 20 de agosto, la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, recalcó que la electromovilidad siempre será más limpia. “La emisión de gases de efecto invernadero de un vehículo de combustión siempre va a ser más alta que la de un vehículo eléctrico, si la generación eléctrica se hace, una parte, con energía renovable”.
Al resaltar que un vehículo eléctrico es más eficiente que uno de combustión interna, la mandataria del país reconoció que un problema que tienen hoy los vehículos eléctricos o incluso híbridos, es que por su costo elevado las personas no tienen el recurso para comprarlos y, por lo tanto, no pueden gozar de las ventajas de una operación más barata.
“Llega Olinia con un diseño para las capacidades de las familias mexicanas y con una operación más eficiente. Eso es esencialmente el objetivo de los vehículos eléctricos y de incorporarlos al mercado mexicano”, acentuó.
Ante los integrantes del equipo técnico de Olinia, Claudia Sheinbaum aseguró que la experiencia que deja este proyecto “es que la creatividad que se genera en los jóvenes mexicanos –que vemos que ganan medallas en matemáticas, física y en otras disciplinas, en el mundo–, se convierta en desarrollo tecnológico en nuestro país”.
Sostuvo que la inversión más importante ha sido la innovación en aspectos como autonomía, velocidad, economía de producción y mantenimiento, además de que sea accesible para las familias mexicanas.
Informó que a través de Nacional Financiera se lanzará una convocatoria para encontrar a los aliados estratégicos que van a ayudar a producir y vender el minivehículo eléctrico. “El Gobierno puede poner un recurso, a través de Nacional Financiera y, la otra parte, la pondrá el sector privado”.
Recalcó la importancia de sumar a más estudiantes: “Entonces las carreras relacionadas con la electromovilidad en el Politécnico y en el Tecnológico Nacional de México seguirán vinculadas con este proyecto. Así, los jóvenes que se incorporan a la educación, se relacionan con la innovación y, a su vez, con la producción”.
La secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz Gutiérrez, anunció la convocatoria para la licitación pública de la producción de Olinia, que se realizará en conjunto con Nacional Financiera, al tiempo que garantizó reglas claras, donde las empresas competirán en igualdad de condiciones.
“Buscaremos aliados con experiencia industrial que aporten una visión de largo plazo para generar valor agregado en México. El objetivo es muy claro: construir una empresa sólida con mayoría de capital mexicano, capaz de producir estos vehículos en nuestro país”, aseveró.
El miniauto que carga en grande
Por su parte, el director del proyecto Olinia, Roberto Capuano Tripp, detalló que el vehículo en su versión pick-up tiene una capacidad de carga de 650 kilogramos y un rango de más de 120 kilómetros. Agregó que el auto permitirá el transporte de mercancías.
Al ser eléctrico –dijo– el espacio por debajo de la plataforma de carga queda libre para una cajuela baja, que se convierte en un compartimento amplio y seguro para guardar material y otros elementos, para iniciar una jornada laboral, donde cada espacio importa.
Señaló que los paneles laterales de la caja de carga son abatibles y, de esa manera, se puede maniobrar de mejor forma la mercancía. “El vehículo ofrece la capacidad de transportar a dos personas de forma cómoda y segura; se conecta en cualquier enchufe convencional y tiene un costo de operación sumamente bajo. Operarlo cuesta cuatro veces menos que un vehículo ligero de carga y una tercera parte que un moto-carro”.
Capuano Tripp enfatizó que Olinia pertenece a una nueva categoría que nace con el proyecto de vehículos compactos, eléctricos para trayectos locales y de baja velocidad. “No son ni motos ni coches, son minivehículos”.
Agradeció a la Secretaría de Economía por el trabajo para darle certeza jurídica a este nuevo segmento, con lo cual se abre una nueva categoría de movilidad en el país. “Olinia demostró que en México podemos desarrollar productos tecnológicos para nuestras propias necesidades; el siguiente paso es convertir esto en una empresa capaz de fabricar, distribuir y vender en todo el país”.
Roberto Capuano manifestó que se prevé que al iniciar la producción en serie se alcance la cifra de 10 mil unidades en el primer año, de los cuales ya están comprometidos 8 mil vehículos para diversas entidades de la República Mexicana.