Este sistema modular está adaptado a las condiciones del terreno de la CDMX y busca una preparación más segura de conductores principiantes
Con el propósito de que la población aprenda a manejar correctamente un automóvil, y con ayuda de un entorno controlado y sensores pueda corregir sus errores en cuanto a aceleración, frenado, movimiento del volante o encendido del vehículo, expertos del Instituto Politécnico Nacional (IPN) desarrollaron un simulador de un auto tipo estándar.
Encabezados por los docentes Alberto Jesús Alcántara Méndez, Raúl Santillán Luna e Ismael Cervantes de Anda, los egresados de la carrera de Ingeniería en Sistemas Computacionales de la Escuela Superior de Cómputo (Escom) del IPN, Alejandra Ponce Malagón, Josué Alejandro Huesca Laureano y Jayim Javier Reyes Reyes, desarrollaron el “Prototipo de sistema de control para plataforma móvil de un simulador de conducción de un automóvil”.
El prototipo consiste en un sistema modular que se adapta a escenarios reales, simula inclinaciones y, a través de sensores, detecta los movimientos que realiza el conductor con el volante, pedales, freno, llave de encendido, palanca de cambios y las revoluciones por minuto del funcionamiento del motor.
Dicha información, ahondaron, se almacena en una computadora en tiempo real para que el usuario identifique sus aciertos o errores al volante.
Los creadores del simulador explicaron que el proyecto está adaptado a las condiciones del terreno de la Ciudad de México, y surgió de la necesidad de que la población tenga un primer acercamiento a un vehículo en un ambiente controlado, ya que algunas vialidades de la capital del país son irregulares, tienen baches, topes, inclinaciones de los terrenos, o padecen tráfico cotidiano.
Para llevar a cabo el desarrollo del prototipo, utilizaron el protocolo de comunicaciones CAN Bus (Controller Area Network), que es un sistema de comunicación digital que permite intercambiar datos en tiempo real, el cual se utiliza para simuladores empleados para la conducción de autos de carreras.
El proyecto logrado por los politécnicos es de bajo costo y accesible para toda la población, ya que permite que los usuarios de cualquier edad adquieran los conocimientos básicos de las funciones de un carro, previo a llevar a cabo prácticas en condiciones reales.
El equipo de ingenieros politécnicos aclaró que el proyecto no pretende desplazar a las escuelas de manejo, sino complementar de una manera más segura la preparación que ofrecen.
“La propuesta busca brindar una experiencia inicial de conducción sin exponerse directamente a los riesgos que se registran por el tráfico, además, el beneficio social es contribuir a una preparación más segura de los conductores principiantes”, comentaron.