EL POLI AL DÍA

“¿Quién no ha soñado con ir al espacio?”

Reportera: Adda Avendaño / Fotógrafo: Javier González - 21 / 05 / 2026
“¿Quién no ha soñado con ir al espacio?”

En conferencia en el IPN, el astronauta de la NASA, Barry Wilmore, invita a los jóvenes a perseguir la excelencia para conseguir grandes metas

El lanzamiento de un cohete irrumpe la pantalla. Aquí, en tierra, su tripulante, el astronauta de la NASA, Barry Wilmore, alude a los sueños de ir al espacio y recomienda a estudiantes politécnicos que persigan la excelencia.

El capitán aviador de la Marina de Estados Unidos y vuelos espaciales tripulados visitó el Instituto Politécnico Nacional (IPN) donde ofreció una conferencia a la comunidad politécnica sobre su experiencia de tener acumulados un total de 464 días en el espacio.

La cita se dio en el Auditorio Principal de la Dirección de Servicios Empresariales y Transferencia Tecnológica (DSETT) del IPN, conferencia organizada por la Secretaría de Investigación y Posgrado (SIP) y la Dirección de Difusión de Ciencia y Tecnología (DDCyT).

Frente a su público, el astronauta Wilmore charla a sus anchas y refiere que la precisión es vital para que el ser humano realice todas sus actividades, desde pilotear una nave con apenas 18 pulgadas de distancia con otra, o manejar un auto en carretera. Todos tenemos una gran responsabilidad al realizar nuestras actividades porque no estamos solos, explica.

“Es necesario perseguir la excelencia, no la perfección, en todo nuestro quehacer, porque nadie sabe las implicaciones de las actividades que se realizan el día de hoy, por eso debemos ser humildes y agradecer cuando el Señor nos coloque en la posición que siempre hemos soñado, como me pasó a mí”, resalta.

En el marco del Día del Politécnico, el astronauta estadounidense suelta una pregunta que alude a lo onírico:

“¿Quién no ha soñado con las estrellas y el espacio?” inquiere el veterano ante el auditorio lleno. Añade que de joven soñaba con muchas cosas, y cuando terminó la universidad tuvo la sensación patriota de que tenía un deber con su país, por lo que se enlistó en la Marina donde surcó los cielos y el mundo giró en torno a él, mientras servía a su patria.

De pronto –narra- se encontró en la NASA a bordo de una nave espacial. Ante esas situaciones en que nos pone la vida, invita al auditorio a reflexionar sobre perseguir la excelencia, porque alcanzar grandes metas requiere estándares altos. “No se queden con la barra baja”, sugiere.

El capitán Wilmore destaca que parte de su travesía durante estos 25 años tiene que ver con la fe, porque ver a la Tierra girar 8 kilómetros por segundo desde el espacio es una experiencia que nos pone en una posición de humildad. “Nadie puede recibir nada sin que le haya sido dado desde el cielo”, asegura.

“¿Quién no ha soñado con ir al espacio?”
“¿Quién no ha soñado con ir al espacio?”

“El Sol emite radiación nociva, viaja en todo el cosmos, pero nuestro planeta tiene anillos magnéticos a su alrededor que regresan esa radiación nociva y nos protege de esa radiación, salvo por unos electrones de alta energía, que ingresan a la atmósfera por los polos, entonces las moléculas de oxígeno en la atmósfera alta brillan en rojo, en el espectro electromagnético, y podemos ver el brillo de las auroras boreales y australes, lo que me hace pensar que este planeta fue hecho para ser habitado con su propia protección de esa radiación tan nociva”.

Con más de dos décadas al servicio de la exploración espacial, y con más de un año en el espacio, Barry Wilmore, considera que tanto México como Estados Unidos pueden trabajar en conjunto y hacer grandes cosas porque todavía existen muchas cuestiones por entender y entre los dos países es posible conseguirlo.

Al final, el astronauta de la NASA se suma al grupo que en la primera fila del auditorio ya entona el famoso “Huélum” del Politécnico, en un día que se ensalza la importancia de soñar y de la grandeza del IPN en su día, el Día del Politécnico.

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