EL POLI AL DÍA

El rescate de un telar inglés de 91 años

Reportera: Rocío Castañeda / Fotógrafo: Israel Vera - 13 / 05 / 2026
El rescate de un telar inglés de 91 años

El telar inglés de 1935 restaurado en la ESIT es uno de los cinco que existen en todo el mundo

En la Escuela Superior de Ingeniería Textil (ESIT) un equipo de especialistas y estudiantes logró rescatar, rehabilitar y conservar un telar inglés de calada mecánica, construido hace 91 años y el único que funciona de los cinco que existen en el mundo, con lo que se preserva el patrimonio tecnológico del Instituto Politécnico Nacional (IPN), y especialmente de esta unidad académica.

Sin registros de cómo llegó a la ESIT, la máquina permaneció olvidada por décadas y, cuando estaba a punto de ser desechada, su destino cambió totalmente: se decidió volverla parte de un proyecto de recuperación e integración de telares industriales e históricos para su uso como herramientas funcionales de formación técnica, un proyecto impulsado por Efraín Robledo Godínez, director de la unidad académica.

Así, el Taller de Tejido de Calada alberga esta pieza de la historia de la ingeniería textil, que fue fabricado por Butterworth & Dickinson Ltd, en Burnley, Lancashire, Inglaterra, en 1935, es de hierro fundido y su sistema es de inserción de trama mediante lanzadera.

El valor histórico del telar inglés es tal, que Butterworth & Dickinson Ltd ofreció a la ESIT hasta 48 mil euros (970 mil pesos).

Tiene un peso aproximado de 380 kilos, es de estructura rígida, trabaja mediante un sistema de bandas, su motor está ubicado en la parte superior, funciona a base de corriente de 220 voltios y es funcional: teje su propia tela.

Para su restauración, el telar inglés fue desarmado por completo para eliminar la pintura que lo recubría y empezaba a picar el acero de fundición; las refacciones se encontraron en Puebla, en donde todavía existen telares antiguos y o de lanzadera, explicó el responsable de la rehabilitación y operación de los telares, Juan Carlos Montes Silva.

“Estaba en completo abandono, en 3 años y medio de trabajo arduo de la comunidad de ESIT la hemos rescatado, muchas de las refacciones las fabricamos nosotros porque ya no existen, pero las máquinas funcionan, para que las y los estudiantes adquieran una mejor educación”, comentó.

“Lo más valioso es el tiempo, la pasión y compromiso que invirtieron las y los estudiantes de la ESIT en el proyecto”, destacó.

Pieza de museo

Uno de los retos del rescate del telar fue conseguir una lanzadera (el hilo se enrolla en un cilindro de madera que se introduce dentro de la lanzadera), por lo que el ingeniero industrial Montes Silva se puso en contacto con la empresa Butterworth & Dickinson Ltd, ahora convertida en museo, para adquirirla.

El rescate de un telar inglés de 91 años
El rescate de un telar inglés de 91 años

“Les hicimos saber que teníamos el telar número 40 y nos donaron las lanzaderas, tienen matrícula y el sello del museo. Si no fuera la lanzadera original, no cabría en su plantilla”, detalló.

“La máquina no tiene valor. Ellos tienen el número 140, el del IPN es más antiguo. Estas máquinas tuvieron relevancia a partir del año 1900 porque en estos telares se tejía la lona con la que se revestían las alas de los aviones biplanos para la Primera Guerra Mundial”, señaló el responsable de la restauración.

Ninguna escuela en el mundo tiene esta capacidad de equipos instalados, no hay otra que tenga esta capacidad, esta historia, esta relevancia en cuestión de equipos y maquinaria industrial, precisó.

Máquinas que recobran vida

Las y los estudiantes de Ingeniería Textil tienen acceso total a las máquinas, porque es indispensable que cuenten con los conocimientos necesarios para conocer el funcionamiento de la máquina y los procesos de producción, y aunque tenemos máquinas antiguas y modernas, el principio básico es el mismo, precisó el director de la ESIT, Efraín Robledo.

“Nuestras egresadas y egresados enseñan lo que saben en las empresas y están presentes en jefaturas, supervisiones, gerencias”, subrayó.

“Conocen los principios y elementos que conforman esta máquina, que son los mismos de las máquinas que corren a 2 mil 300 revoluciones por minuto; con esa base les resulta fácil integrarse en las industrias, porque llevan la teoría y la práctica”, agregó el ingeniero Montes Silva, especialista en montajes de máquinas textiles.

En el proceso de restauración del telar inglés también participaron con su experiencia los ingenieros Jorge García Longoria y Eduardo Velazco, con el apoyo de la maestra decana de la ESIT, Judith del Socorro Gutiérrez González, y la jefa del área de Tejido de Calada y Tejido de Punto, María de Lourdes Campos, además de casi 80 estudiantes.

TE PUEDE INTERESAR