Uso responsable de equipos: energía y mantenimiento

DCyC- DST- Departamento de Electrónica

¿Es importante apagar nuestras computadoras de vez en cuando? La respuesta es sí. Aunque en muchas ocasiones, debido a las cargas de trabajo, resulte práctico mantener los equipos encendidos de forma continua, darles un descanso periódico es una práctica recomendable tanto por razones técnicas como ambientales.

Si bien los dispositivos actuales están diseñados para operar durante largos periodos sin interrupción, eso no significa que no consuman energía ni que dejen de generar calor. Mantener una computadora encendida implica un gasto eléctrico constante que impacta directamente en el consumo energético y, en consecuencia, en la huella de carbono asociada al uso cotidiano de equipos electrónicos.

Apagar estaciones de trabajo, computadoras de escritorio o laptops cuando no se utilizarán durante periodos prolongados ayuda a reducir ese consumo y también a disminuir el desgaste de los componentes. El calor sostenido a lo largo del tiempo puede afectar elementos como ventiladores, fuentes de alimentación o incluso el procesador, generando fallas que, con el tiempo, podrían derivar en reparaciones o reemplazos innecesarios.

Además del ahorro energético, apagar el equipo de manera regular contribuye a mejorar su desempeño. Al reiniciarse, el sistema operativo puede completar actualizaciones pendientes, liberar memoria RAM, vaciar la memoria caché y corregir pequeños errores acumulados tras largas jornadas de uso continuo. Esto favorece un funcionamiento más estable y eficiente.

Uso responsable de equipos: energía y mantenimiento

Por supuesto, cada entorno de trabajo es distinto y existen casos en los que ciertos equipos deben permanecer encendidos por necesidades específicas. Sin embargo, en el uso cotidiano de equipos personales o estaciones de trabajo, lo más recomendable es apagarlos cuando no se vayan a utilizar por periodos prolongados.

En conclusión, apagar nuestras computadoras cuando no están en uso no solo representa un ahorro de energía, sino también una medida sencilla para prolongar su vida útil y contribuir al cuidado del medio ambiente. A veces, un pequeño descanso también hace la diferencia para la tecnología que utilizamos todos los días.