El 7 de febrero de 2000 no fue un lunes cualquiera para la tecnología. Lo que comenzó como un día normal de navegación se convirtió en el inicio de una pesadilla digital que marcaría un antes y un después en la historia de la informática: el primer ataque masivo de Denegación de Servicio Distribuido (en inglés, Distributed Denial of Service) (DDoS) a escala global.
Un joven canadiense de apenas 15 años, conocido bajo el alias "MafiaBoy", lanzó una ofensiva digital que logró colapsar a los gigantes de la época. Sitios como Yahoo! (que en ese entonces era el buscador número uno), Amazon, eBay, CNN y Dell quedaron fuera de servicio durante horas.
El ataque no consistió en "hackear" las bases de datos para robar información, sino en algo más simple pero devastador: inundar los servidores con tal cantidad de solicitudes falsas que estos colapsaron, impidiendo que los usuarios reales pudieran entrar.
Antes de este evento, la seguridad web era un concepto secundario. Este ataque demostró que la infraestructura de Internet era frágil y que cualquier persona con los conocimientos suficientes podía paralizar la economía digital desde su habitación.
Se desarrollaron sistemas (Firewalls Inteligentes) capaces de detectar patrones de tráfico inusual y bloquear solicitudes maliciosas antes de que lleguen al servidor.
Empresas como Cloudflare o Akamai (Redes de Entrega de Contenidos (CDN) ahora actúan como un "escudo" distribuido, absorbiendo el tráfico masivo para que los sitios web no se caigan.
Los delitos cibernéticos pasaron a ser una prioridad para agencias como el FBI y la Interpol, endureciendo las penas por este tipo de actividades.
Aunque los ataques DDoS han evolucionado y su eficacia sigue siendo notable, muchos suelen dirigirse a grandes empresas, muchos pueden evitarse y sobre todo actuar de manera conjunta o de responsabilidad compartida.
Mantén tus equipos actualizados así evitas que tu equipo sea usado por otros para atacar sitios web.
Desconfía de enlaces sospechosos, ya que los virus que permiten a un atacante controlar tu PC suelen entrar por correos de phishing o descargas ilegales.
Usa conexiones seguras, evita realizar transacciones importantes en redes Wi-Fi públicas, donde es más fácil interceptar tu tráfico.
Cultura de ciberseguridad, la mejor defensa contra las amenazas digitales es un usuario educado e informado.