Privacidad y datos personales: un compromiso permanente en la era digital

Dirección de Sistemas Informáticos (DSI)

Cada 28 de enero se conmemora el Día Internacional de la Protección de Datos Personales, una fecha que se celebra desde 2006 y cuyo origen se remonta a la aprobación del Convenio 108 por parte del Consejo de Europa. Este instrumento marcó un precedente al convertirse en el primer acuerdo internacional enfocado en la protección de las personas frente al tratamiento automatizado de datos de carácter personal. Desde entonces, esta conmemoración busca generar conciencia sobre la importancia de la privacidad y del manejo responsable de la información personal en un contexto digital cada vez más complejo.

A nivel global, instituciones y organismos públicos aprovechan esta fecha para promover la reflexión sobre el uso adecuado de los datos personales y los riesgos asociados a su mal manejo. En México, instancias como el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) impulsan actividades orientadas a fortalecer la cultura de la protección de datos, con el objetivo de generar confianza en un entorno caracterizado por la interconexión constante y el intercambio permanente de información.

La protección de datos personales puede entenderse como un conjunto de estrategias y procesos de seguridad diseñados para resguardar información sensible frente a riesgos como la corrupción, la pérdida o el acceso no autorizado.

Privacidad y datos personales: un compromiso permanente en la era digital

Las vulneraciones de datos suelen ocurrir cuando personas ajenas acceden indebidamente a sistemas, redes o dispositivos, ya sea como resultado de ciberataques, amenazas internas o errores humanos que comprometen la seguridad de la información.

Cuidar los datos personales es fundamental tanto por razones de seguridad como por tratarse de un derecho. La protección adecuada de esta información ayuda a prevenir situaciones como el robo de identidad, el uso indebido de datos, las transferencias no autorizadas o accesos que ponen en riesgo la privacidad de las personas. En un entorno digital donde gran parte de la vida cotidiana se desarrolla en línea, adoptar medidas de prevención se vuelve indispensable.

La protección de la información también implica acciones cotidianas, como mantener la confidencialidad de contraseñas y códigos de acceso, verificar la autenticidad de correos electrónicos o mensajes antes de compartir información, utilizar contraseñas seguras, evitar el uso de redes públicas para acceder a sistemas institucionales, cerrar sesiones en equipos compartidos y reportar cualquier incidente o comportamiento sospechoso relacionado con la seguridad de los datos.

En el ámbito institucional, el Instituto Politécnico Nacional tiene la obligación legal de proteger los datos personales conforme a lo establecido en la Ley General de Protección de Datos Personales en Posesión de Sujetos Obligados. Para ello, ha implementado medidas administrativas, físicas y técnicas orientadas a garantizar la confidencialidad, integridad y resguardo de la información bajo su responsabilidad.

La estrategia de protección de datos en el IPN contempla la supervisión constante del entorno digital, así como el control permanente sobre la visibilidad y el acceso a la información, con el fin de reducir riesgos y fortalecer la seguridad institucional.

En este contexto, la protección de los datos personales no debe entenderse únicamente como una obligación legal o institucional, sino como una responsabilidad compartida. A través de decisiones conscientes y prácticas responsables en el uso de la información, todas las personas pueden contribuir a proteger sus datos y los de los demás en un mundo cada vez más conectado.