¿Te imaginas depender de líneas de texto y comandos complicados para realizar tareas tan simples como abrir una carpeta o mover un archivo?
Esa era la experiencia cotidiana de quienes usaban computadoras antes de 1983. El panorama cambió de forma radical el 19 de enero de ese año, cuando Apple presentó la Apple Lisa, la primera computadora personal que llevó al mercado una Interfaz Gráfica de Usuario (GUI) junto con un dispositivo que hoy parece indispensable: el mouse.
Mientras que la mayoría de las computadoras de su tiempo operaban mediante interfaces de línea de comandos (CLI), Lisa introdujo un concepto completamente nuevo: la metáfora del escritorio. En pantalla aparecieron, por primera vez para el usuario común, iconos, ventanas superpuestas, menús desplegables y una papelera de reciclaje, elementos que redefinieron la interacción con la tecnología.
• El mouse de un solo botón: aunque Xerox ya había explorado esta idea, fue Apple quien la refinó y la convirtió en una herramienta práctica e intuitiva.
• Multitarea cooperativa: permitía trabajar con varios documentos abiertos de manera simultánea, algo inusual para su época.
• Software integrado: incluía una suite de oficina llamada LisaOffice, con aplicaciones como LisaWrite, LisaCalc y LisaDraw.
Pese a su carácter revolucionario, la Apple Lisa pasó a la historia como uno de los mayores fracasos comerciales de Apple y, al mismo tiempo, como uno de los legados tecnológicos más influyentes asociados a Steve Jobs. El factor determinante fue su elevado precio.
En 1983, Lisa llegó al mercado con un costo de 9,995 dólares. Ajustado a la inflación, esta cifra equivaldría hoy a cerca de 30,000 dólares por una sola computadora. Un precio que la colocó fuera del alcance de la mayoría de los usuarios.
Ante este panorama, muchas empresas optaron por alternativas más accesibles, como las computadoras de IBM, lo que confinó a Lisa a un mercado muy reducido de usuarios con alto poder adquisitivo y entusiastas de la tecnología.
Aunque Apple retiró el modelo pocos años después, su influencia perduró. Lisa sentó las bases para el lanzamiento de la Macintosh en 1984, un equipo que retomó sus principios, simplificó su tecnología y logró llevarla a un público mucho más amplio.
Hoy, cada vez que haces clic en un icono desde tu computadora portátil o deslizas una ventana en tu tableta, estás interactuando con la herencia de un proyecto que nació hace más de cuatro décadas en Cupertino.
Muchos usuarios creen que la Macintosh fue la primera computadora en utilizar iconos gráficos.
De manera oficial, Apple afirmaba que el nombre Lisa correspondía a Local Integrated Software Architecture. Sin embargo, años después, Steve Jobs reveló que la computadora llevaba el nombre de su hija: Lisa Brennan-Jobs.
Imagen tomada de: https://computerhistory.org/blog/the-lisa-apples-most-influential-failure/