Hoy en día recibir correos no deseados es casi parte de la rutina digital, pero no siempre fue así; hubo un momento en que ese tipo de mensajes simplemente no existía. El origen del llamado “spam” se remonta a un envío muy concreto, a finales de los años setenta, que terminó marcando un antes y un después en la forma en que se utiliza Internet.
El 3 de mayo de 1978, un empleado de Digital Equipment Corporation decidió promocionar un nuevo equipo de cómputo utilizando la red ARPANET, por lo que envió el mismo mensaje a múltiples usuarios al mismo tiempo, algo que hoy podría parecer una estrategia común, pero que en ese entonces fue visto como completamente fuera de lugar.
Detrás de ese envío estaba Gary Thuerk, quien buscaba aprovechar una red que comenzaba a crecer, aunque la respuesta no fue precisamente positiva, ya que varios destinatarios manifestaron su inconformidad debido a que ARPANET se utilizaba principalmente con fines académicos y de investigación, no para publicidad.
Aquel mensaje no solo generó molestia momentánea, también se convirtió en un antecedente claro del envío masivo de correos, una práctica que creció conforme Internet se expandió y que pasó de simples promociones a esquemas mucho más complejos y, en muchos casos, problemáticos.
En la actualidad, el spam no se limita a la oferta de productos o servicios, sino que también es una de las principales vías para fraudes digitales, como el robo de información o la distribución de software malicioso, y aunque existen filtros y sistemas de seguridad cada vez más avanzados, sigue siendo un problema vigente.
Visto a la distancia, ese primer correo de 1978 no fue un hecho aislado, sino el inicio de una práctica que evolucionó junto con Internet y que, hasta hoy, sigue presente en la vida digital cotidiana.
Referencias
Templeton, B. (2005). Reflections on the 25th anniversary of spam. Recuperado de: https://www.templetons.com/brad/spamreact.html
Internet Society. (2012). A brief history of spam. Recuperado de: https://www.internetsociety.org